Entierro del conde orgaz comentario

Entierro del conde orgaz comentario

El entierro del conde de orgaz espanol

The Burial of the Count of Orgaz (Spanish: El Entierro del Conde de Orgaz) is a 1586 painting by El Greco, a prominent Renaissance painter, sculptor, and architect of Greek origin. Widely considered among his finest works, it illustrates a popular local legend of his time. An exceptionally large painting, it is divided into two sections, heavenly above and terrestrial below, but it gives little impression of duality, since the upper and lower sections are brought together compositionally.
The painting has been lauded by art scholars, characterized, inter alia, as «one of the most truthful pages in the history of Spain», as a masterpiece of Western art and of late Mannerism, and as the epitome of Greco’s artistic style.[1]
The theme of the painting is inspired by a legend of the early 14th century. In 1323 (or in 1312), a certain Don Gonzalo Ruiz de Toledo, mayor of the town of Orgaz, died (his family later received the title of Count, by which he is generally and posthumously known). Don Gonzalo Ruiz de Toledo was a descendant of the noble Palaiologos family, which produced the last ruling dynasty of the Byzantine Empire. A pious Caballero, the Count of Orgaz was also a philanthropist, who, among other charitable acts, left a sum of money for the enlargement and adornment of the church of Santo Tomé (El Greco’s parish church), where he wanted to be buried.[2]

the burial of the count of orgaz price

Por expresa voluntad suya fue enterrado en la iglesia de Santo Tomé de Toledo (llamada también de santo Tomás Apóstol).[1]​La representación de su entierro está plasmada en el cuadro El entierro del Conde de Orgaz, obra de El Greco.
Fue mayordomo mayor de la reina Constanza de Portugal,[2]​ hija del rey Dionisio I de Portugal y de Santa Isabel de Portugal y esposa de Fernando IV de Castilla,[3]​ y también fue mayordomo menor y ayo del rey Alfonso XI de Castilla, notario mayor de Castilla,[4]​ alcalde mayor de Toledo,[5]​ y ayo de la infanta Beatriz de Castilla, que posteriormente sería reina consorte de Portugal por su matrimonio con Alfonso IV.[6]​
Fue alcalde de Toledo y Notario Mayor del Reino en tiempos de Sancho el Bravo y Fernando el Emplazado. Gonzalo Ruiz de Toledo fue siempre fiel a la reina María de Molina a quien ayudó en su viudez y en conseguir del papa la legitimación de sus hijos. Por su parte contó con la estima de la reina que le confió la tutoría de la infanta Beatriz y más tarde siendo ya abuela, la tutoría de su nieto Alfonso XI, huérfano de padre y madre.

vista de toledo

La pintura que estava en la dicha yglesia de Santo Tomé, de un milagro que allí acaeçió, tórnese a pintar como se supiere que estava sy no se oviere fecho quando yo muriere, y sea adonde solía estar la dicha pintura en la capilla do está enterrado un anteçesor mío y esto cumplan mis albaçeas.
El trabajo se alargó hasta finales de 1587 probablemente, para el aniversario del milagro y la fiesta de santo Tomás. En una primera tasación el Greco evaluó su obra en 1200 ducados, «sin la guarnición y el adorno» cantidad que le pareció excesiva al buen y práctico párroco (en comparación con los 318 del Expolio y los 800 del San Mauricio de El Escorial). Reclamó el párroco y trató de renegociar la rebaja y dos nuevos pintores retasaron el enorme cuadro en 1700 ducados. Ante el nuevo desastre, recurrieron cura y mayordomo, y el Consejo Arzobispal decidió retornar al primer precio. El Greco se sintió entonces agraviado y amenazó con apelar al Papa y a la Santa Sede, pero se avino a causa de las previsibles dilaciones y costos procesales; el 30 de mayo de 1588, el consejo acepto la renuncia del pintor a apelar y resolvió que la parroquia le abonara los citados 1200 ducados, concertándose el 20 de junio ambas partes y saldándose la deuda en 1590.

the burial of the count of orgaz facts

La historia de este suntuoso lienzo arranca en 1579, cuando El Greco recibe dos trascendentales encargos: De parte del cabildo de la Catedral de Toledo se le encomienda pintar una obra sobre el tema del «Expolio de Cristo», obra actualmente expuesta en la Catedral de Toledo y, de parte de Felipe II, como prueba para una posible colaboración como pintor del flamante Monasterio de El Escorial, «El Martirio de San Mauricio ó La Legión Tebana». Esta obra, desgraciadamente, no fue del agrado del rey y acabó por apartar al artista de los encargos oficiales, sumiéndole en una introspección mística que dará como fruto, entre otras obras, » El Entierro del Conde de Orgaz «, la cumbre pictórica del autor y uno de los mejores óleos del siglo XVI.
De Tintoretto adopta el empleo de las luces artificiales, inexistentes en la naturaleza, y que sirven para la representación religiosa conforme a las visiones místicas. También de Tintoretto es la influencia de los llamados dobles puntos de vista (Diopsia). El Greco viajó posteriormente a Roma y tuvo contacto con la pintura de Rafael, de quién admiró su sentido de la composición.

Entierro del conde orgaz comentario 2021

Acerca del autor

admin

Ver todos los artículos